Disfruta del momento y aprovéchalo

Como quien disfruta del momento, estaba yo en la playa, nadando y divirtiéndome con las revolcadas de las olas. A los ocho años, vivir frente al mar era un sueño hecho realidad. Mis hermanos y yo pasábamos horas en la playa. La piel ya se había acostumbrado a los rayos del sol. Tan cerca estábamos que mi mamá nos gritaba desde la cocina para que fuéramos a comer.

Meses antes mi papá consiguió un trabajo que nos hizo mudarnos a la bella ciudad de Mazatlán. Recuerdo que vivíamos en un minúsculo departamento a unos pasos de la playa. A mis 7 años, el reducido espacio no era ningún problema. La diversión, sin embargo, era enorme. Al frente estaba el mar. Atrás, los jardines del conjunto de cabañas donde vivíamos.

El gusto duró poco. Meses después nos mudamos a una casa más grande. Pero esta no estaba frente al mar sino en un fraccionamiento en desarrollo con unas pocas casas. Afortunadamente la mayoría de mis amigos de la escuela vivían ahí. Al poco tiempo me había adaptado a la nueva situación y disfrutaba andando en bicicleta y explorando los terrenos baldíos, que abundaban.

Un día en especial se veía todo como de manera irreal.  Jugaba yo con mis amigos y sentía una felicidad indescriptible. Agradecía infinitamente la oportunidad de estar en un lugar tan bello. Disfrutaba cada instante. Había juegos y aventuras. El paisaje era bello. De repente hubo una gran confusión. La voz de mi mamá me regresó a la realidad: “Despierta que se nos hace tarde”. . .

bullicio en plaza
Muchas vidas se entrelazan en un instante. Muchas cosas se pueden cambiar para mejorar.

Momentos

El tema del tiempo me parece fascinante. He escrito sobre su relatividad y su importancia. Discutí ya sobre el pasado y el futuro. ¿Hay algo más que agregar? Sí. Pero más bien como parte de un consejo: disfruta del momento.

Esta pequeña frase, aparentemente ligera, tiene mucho peso. Los momentos son moldeados por el pasado y nos dan la gran oportunidad de modificar el presente. Así el futuro puede ser lo más parecido posible a nuestros deseos.

Este momento es nuestra gran oportunidad de hacer algo por nosotros o por los demás. El pasado ya pasó y desconocemos lo que nos puede traer el futuro. Pero este mismo instante nos da la oportunidad de modificar nuestra situación para mejorar la vida.

Cae en nosotros la gran responsabilidad de aprovecharlo, pero más que nada de disfrutarlo. Perdemos mucho tiempo amargándonos por lo que pasó o por lo que erróneamente creemos que va a pasar. Mientras tanto, el tiempo se escabulle como arena entre nuestras manos.

Tómalo por el lado positivo

Los seres humanos deberíamos tener integrada en nuestro cerebro una voz que nos repita sin descanso: “disfruta del momento.” Debo de admitir que esta propuesta es algo tenebrosa. Suena como un caso de esquizofrenia colectiva.

Mejor, en lugar de que una voz nos lo recuerde, seamos más conscientes. La próxima vez que estemos:

  • Pasando un mal momento.
  • Pensando que la vida nos trata mal.
  • Envidiando a los demás.
  • Lamentando lo que nos falta o lo que no hemos logrado.
  • Haciendo un recuento de lo negativo.
  • Recordando nuestra mala suerte…
Pinaista en plaza
Que no nos dé pena lo que piensen los demás. Disfruta del momento como él.

La voz debe de aparecer voluntariamente en nuestra cabeza, recordándonos la frase célebre de hoy y convirtiéndonos en gente que disfruta del momento.

En la vida hay cosas malas y cosas buenas. Nada es blanco o negro. Los errores traen lecciones importantes, las malas experiencias vistas en retrospectiva no lo eran tanto. Siempre será posible excavar en lo más profundo para encontrar el tesoro escondido.

La técnica a usar

Para sacarle provecho a cada momento hay dos técnicas que me han sacado de apuros más de una vez:

Primera

Algunos días los niños están de mal humor. No ven la solución. Simplemente creen que el día fue horrible y que no va a mejorar. Cuando intento que vean algo positivo, no lo ven.

Entonces les pongo un ejercicio:

“Dime cinco cosas buenas que te hayan pasado en el día.” Primero dicen que nada. Todo fue horrible. Pero no los dejo en paz. Entonces, nada más para que me calle, encuentran algo positivo. El segundo punto sale más fácil que el primero.

Cuando llegan a la tercera experiencia positiva, ya les cambió el semblante. Las siguientes salen ya con naturalidad y no quieren parar. Es cuando cambia su perspectiva y ven todo como alguien que disfruta del momento.

Segunda

Las lluvias de ideas que escribo diariamente son parte de la filosofía de este blog desde el principio. Recientemente toqué el tema de nuevo. Otras veces las uso en los artículos para poner en orden mis ideas. Afortunadamente para los lectores, hoy no abusaré de ese recurso. Más bien, comparto lo que hago después de escribirlas, un secreto que tenía bien guardado.

Al terminar de escribir mis diez ideas, sobran algunas líneas en la hoja. Para aprovecharlas, escribo tres cosas que hice mal y en las que puedo aplicar un proceso de mejora constante. De esa manera puedo detectar tendencias. Las siguientes tres líneas son para buscar soluciones simples a los problemas.

Camioneta clásica
No dejemos que el pasado dé forma a este instante. Mejor hay que aprender de las experiencias para así mejorar el futuro.

Lo que quiero compartir hoy son las líneas que siguen: tres cosas que agradezco en el día. Dependiendo de mi estado de ánimo puede ser una tarea muy fácil o casi imposible. En los días difíciles busco en lo más profundo de mi alma. Invariablemente, siempre hay tres cosas que agradecer. El aire que respiro o las cosas que no noto porque doy por hechas son dos ejemplos.

Este simple ejercicio, que no me lleva más de 5 minutos, me ayuda a ver que hay algo bueno en cada día. Siempre, a pesar de los tragos amargos, hay algo bueno que ayuda a ver las cosas desde un punto de vista diferente para resolver las eventualidades.

Disfruta del momento y aprovéchalo

La vida es más simple de lo que pensamos. Quien disfruta del momento elige de manera acertada entre dos opciones:

  1. Ver el mundo desde un punto de vista negativo: con amargura, envidia y sin encontrarles solución a los problemas.
  2. Disfrutar del momento: entender que hay problemas, pero que tienen solución.

Obviamente la solución está en la segunda. Cuando nos damos cuenta de que tenemos el poder solo en el presente, es posible usar las herramientas necesarias para tratar de reparar lo que viene en el futuro usando las experiencias pasadas.

Los momentos son irrepetibles. Hay que aprovecharlos con valentía. El miedo no tiene lugar en el presente. No dejemos que otros nos paralicen. No veamos fantasmas donde no existen.

Conclusión

Estamos prestados en este mundo y no es posible regresar en el tiempo. Sácale provecho al presente. Los instantes que vivimos son irrepetibles. Disfruta de la vida. Disfruta del momento.

Competencia de natación
Un momento detenido en el tiempo.

. . . “Despierta que se nos hace tarde.” Era la voz de mi mamá. Por eso todo se veía como irreal. Estaba soñando. Desperté en la Ciudad de México. Nuestra estancia en Mazatlán duró solo un año. Aquel sueño sucedió pocos días después de regresar. La realidad era diferente.

Extrañaba a mis amigos, las aventuras en el fraccionamiento, la brisa, el olor a agua salada, las revolcadas de las olas y todos los momentos felices que un niño de esa edad puede disfrutar.

¿Iba a odiar mi nueva situación? Por supuesto que no. La mente de un niño de casi nueve años es diferente. Me adapté rápidamente. Entré a una nueva escuela donde conocí nuevos amigos y hubo nuevas aventuras.

Que esos días lejanos me sirvan como un recordatorio constante y que me hagan una persona que disfruta del momento.

9 comentarios en “
Disfruta del momento y aprovéchalo

  1. Hola mi Alex. , para mi este es el tema de más trasencesia para mi , estamos muy preparados para el pasado con recursos , albums de fotos y muchos recuerdos , estamos muy preparados para el futuro , con agendas y mucha tecnología que nos recuerde el futuro , pero al presente ?
    Hay que realmente vivir más consciente del presente y saber que es lo único que tenemos y enamorarnos de él ya que estaremos en el por el resto de ueatroa dias ,
    Saludos y a gozarla

  2. Bonitos recuerdos mazatlecos. Hay que disfrutar el presente y agradecer a Dios todo lo bueno que nos ofrece diariamente, sin “rumiar” los malos recuerdos del pasado y sin temer al incierto futuro. Te felicito.

  3. Es muy cierto lo que dices. El niño de nueve años se adapta. Tendrá nostalgia, soñara con lo que extraña… un rato. Después encuentra nuevas aventuras y disfruta de su momento. No debemos ovidar a ese niño, o niña, que fuimos. ¡Y a disfrutar del presente!
    También me parece excelente la técnica que usas con tus hijos, de orientarlos a ver que, en cada día, hay algo bueno y algo qué agradecer, aunque hay días que sí, es difícil verlo.
    Muy buen artículo. Felicidades

  4. Muy buen artículo, filosófico y con buenos consejos. Los buenos recuerdos llenan nuestro presente. ¡Tenemos tanto que agradecer a Dios!
    Muy buen ejemplo el de sacar de un día horrible algunas cosas positivas. Felicitaciones,

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