El valor de vivir en el tiempo presente

Hace un par de meses hubo un evento inesperado en la casa. Debido a circunstancias que mencionaré más tarde, terminamos adoptando una gata. A Nieve parece no importarle su pasado o su futuro. Me da la impresión de que lo único en su cabeza es el valor de vivir en el tiempo presente. Explico a continuación por qué.

En el lugar donde vivo hay gran cantidad de gatos callejeros. Mucha gente les da de comer. Otros más dedicados los llevan al veterinario para vacunarlos y esterilizarlos. Son parte normal de la comunidad, y algunos hasta tienen nombre. No es poco común que algunos de esos gatos terminen siendo parte de las familias que los empezaron a alimentar.

En casa llevamos aproximadamente cinco años dándole de comer a una gata, Linda, que nos visita diariamente en nuestro jardín. Desafortunadamente Linda nunca se acostumbró a la interacción con los seres humanos. A pesar de que nos hubiera gustado tenerla en casa, la relación nunca pasó de visitas a la cornisa de nuestra cocina. Ahí le ponemos comida diariamente, pero nunca se pudo hacer más por ella.

Un día, sin esperarlo, recibimos una visita de una vecina que se iba de la ciudad. Ella era la que más se preocupaba por los gatos de la calle. Incluso en su casa tenía varios. Recientemente (unas semanas antes), se encontró, comiendo entre todos los gatos de la comunidad, una nueva gata, que evidentemente vivía con una familia. Temiendo por su supervivencia dada su poca experiencia en el difícil ambiente callejero felino, decidió llevársela con ella.

Cuando dicha vecina tuvo que irse de la ciudad, nos pidió que nos quedáramos con la gata. Aceptamos a regañadientes y ahora, felizmente, Nieve vive con nosotros.

Nieve
Les presento a Nieve. Prometo que no está enojada. Así es su cara

Algunas lecciones importantes de la vida provienen de la fuente más inesperada. La lección de la que hablo hoy es sobre la importancia de vivir en el tiempo presente. Quién más que Nieve para darme tan importante enseñanza, mostrarme aspectos relevantes e inspirarme a escribir esta entrada del blog.

¿Por qué preocuparse del pasado y del futuro si tenemos el presente?

Desconozco la historia personal de nuestra felina compañera. La persona que nos la entregó la tuvo durante muy poco tiempo. Lo que noté muy temprano es que es una gata educada, respetuosa y acostumbrada a la interacción con los seres humanos. Esto a diferencia de Linda, que nunca tuvo la confianza de interactuar con nosotros después de tantos años.

La deducción que saco de su comportamiento es que vivió la mayor parte de su vida en una casa, seguramente con una familia. Imagino que la trataron muy bien y que la educaron de manera excepcional. No tengo duda de que los tiempos que pasó en su casa original fueron muy felices.

¿Qué la llevó entonces a terminar en la calle? ¿La abandonaron? ¿Se escapó? ¿Su familia tuvo que salir de la ciudad de emergencia? No lo sé. Lo único que puedo deducir es que lo que le pasó fue una experiencia muy difícil para ella. Acostumbrada a vivir cómodamente, de repente se vio expuesta a situaciones en las que nunca se había encontrado. Como por arte de magia ahora estaba expuesta a autos, gente desconocida, luchas territoriales con otros gatos y quién sabe qué más.

Cuando llegó con nosotros, no estaba en la mejor condición física ni anímica. Se escondía en los lugares más recónditos y desconfiaba de nuestra compañía. Poco a poco se dio cuenta de que tenía una nueva casa y unos nuevos dueños que la alimentaban y que se preocupaban por ella. Ahora nos sigue a todos lados y parece estar muy a gusto con su nueva situación. Creo que aprecia el valor de vivir en el tiempo presente

Paciencia: ya voy llegando a donde quiero llegar con esto

Cuando la encontró la vecina, Nieve se veía muy feliz comiendo en la calle. Tal vez llevaba mucho tiempo sin comer. Ahora está feliz con nosotros. También estoy seguro de que disfrutó de la vida en su casa anterior.

Nieve asomada
No se ve que el pasado o el futuro la aflijan mucho

No lamenta las vicisitudes que vivió en un pasado turbulento y tampoco se preocupa por lo que el incierto futuro le traerá. Simplemente parece darse cuenta del valor de vivir en el tiempo presente. Se preocupa por comer, jugar, dejarse apapachar y salir en la tarde en busca de nuevas aventuras. Aunque suene ridículo, una gata peluda me ha hecho aprender una lección importante.

Entiendo que un gato tiene menos información y menos conocimiento que nosotros sobre muchos aspectos de la vida. Por otro lado pienso que a veces los seres humanos damos un uso excesivo al entendimiento, la información y el conocimiento que tenemos. Este “exceso de conciencia” nos hace lamentar o evocar constantemente el pasado. También provoca constantes preocupaciones o falsas expectativas por lo que deparará el futuro. Definitivamente nos hace olvidar el valor de vivir en el tiempo presente.

El futuro

Cuando era niño mi imagen de las ciudades del futuro incluía autos voladores. Pensaba que así sería en el año 2000. Actualmente mis hijos ven autos voladores en las ciudades del futuro. No creo que sea un mal de familia. Más bien creo que muchos niños, así como muchas películas de ciencia ficción, predicen la existencia de autos voladores. Tal vez algún día nos transportaremos a la escuela y al trabajo como los Supersónicos. Tal vez no.

Mis predicciones no acertaron muchas tecnologías que entonces eran inimaginables. Algunas de ellas las disfruto mucho. En otros casos, me niego neciamente a usarlas.

Es imposible predecir el futuro. Por eso, los siguientes puntos se me hacen irrelevantes:

  • Autos voladores.
  • Quién va a ser el próximo presidente.
  • Los precios de los índices de la bolsa.
  • Que el Bitcoin sea o no la moneda del futuro.
  • A qué se van a dedicar mis hijos.
  • Qué va a ser de mí en unos años.

Lo saben los más ávidos lectores de este blog: lo que predico no es siempre lo que practico y todo es siempre un trabajo en proceso. A mi también me preocupa el futuro. Me pongo nervioso sobre aspectos futuros de la salud o del trabajo. Pienso en el futuro de los niños y del mundo en general. Deseo que el Bitcoin ayude a cambiar la economía. Y no estaría mal ir al trabajo en mi auto volador último modelo.

plátanos
Si los cuidamos en el presente van a estar bien en el futuro

El futuro puede interferir con el presente

Hay que entender que para que todo lo que queremos del futuro se cumpla, primero hay que entender el valor de vivir en el tiempo presente. De otra manera estaré perdiendo mi valioso tiempo que, como mencionaré más tarde, es el que más influye en un mejor futuro. Para esto propongo una solución muy simple: Prepararnos para enfrentar lo desconocido.

El pasado

Todos hemos tenido experiencias buenas y malas en el pasado. El hecho de vivir en el mundo nos expone a momentos felices y también a amargos recuerdos. Esto es inevitable. Lo que pasó ya pasó. Si no lo podemos arreglar, lo debemos olvidar. Tampoco es bueno aferrarnos a las buenas experiencias. Esto puede detener un proceso de mejora y reducir el valor de vivir en el tiempo presente.

Muy seguido me culpo por errores que tuve en el pasado. Me cuesta perdonarme, lo que me hace perder tiempo y energía que podría usar en aprender de dichas experiencias. La mayoría de las veces las cosas han salido bien. En otras ocasiones no ha sido así. No tiene sentido seguir culpándome. Todo lo que he hecho ha sido con la mejor intención.

Las dos soluciones a esta situación son:

  1. Perdonarme. Si he sido capaz de perdonar a otros por cosas que me han hecho, ¿por qué soy incapaz de perdonarme errores pasados? No tiene caso seguir lamentando y sentirme una víctima por cosas que están fuera de mi control. mejor continúo con la vida consciente del valor de vivir en el tiempo presente y paso al segundo paso:
  2. Aprender de las experiencias pasadas. Hacer un análisis de los eventos del pasado y de sus consecuencias. Determinar qué hice bien o mal y aprender para poder tomar decisiones adecuadas en el futuro. Para eso debo usar la experiencia propia y la de otros también.

La solución a los fantasmas del pasado es aprender, estar conscientes de que que las cosas pasan y hacer que las experiencias amargas del pasado no se conviertan en miedos presentes que nos lleven a un futuro de inacción.

El valor de vivir en el tiempo presente

El presente es el momento más importante. Es cuando puedo analizar el pasado y es cuando puedo sembrar los frutos para un futuro mejor.

plátano maduro, bueno y verde
Pasado, presente y futuro, juntos trabajando en equipo

Desgraciadamente algunas veces el presente se convierte en una oportunidad para estancarnos en los sueños y preocupaciones del futuro. También se convierte en el momento para buscar confort al recordar malos momentos del pasado. Por otro lado, también nos paraliza el orgullo y las presunciones de glorias pasadas. Esto reduce el valor de vivir en el tiempo presente que podríamos usar, ya, para mejorar.

Mi eterna lucha contra la desidia hace las cosas más interesantes. Algunas veces el presente se me va en pensar y no en ejecutar. Sueño despierto mientras pierdo poco a poco el control de la vida. La solución es:

  • Cumplir con los pendientes importantes del momento.
  • Ejecutar al menos un paso que me acerque a la realización de los proyectos futuros.

Conclusión

¿Será posible que una gata me enseñe el valor de vivir en el tiempo presente? Puede ser. Nuestra inteligencia y nuestra conciencia nos dan grandes ventajas en prácticamente todas las ocasiones. En algunos casos, sin embargo, nos hacen ciegos a aspectos que para mentes más simples son obvios.

La veo todos los días jugando con un listón en lugar de lamentarse por las terribles experiencias de su abandono. No creo que esté muy preocupada de que en el futuro le vaya a pasar algo similar. Eso me deja una gran lección.

Dice un proverbio chino: El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora mismo. Apreciar el valor de vivir en el tiempo presente nos ayuda a entender la profundidad de esta frase, que no paraliza sino que nos lleva directamente a la acción.

En lo que a mi respecta, trataré de mejorar y de pensar que la mejor época de mi vida es esta. Aprenderé de las experiencias pasadas y buscaré siempre un presente brillante y rico en experiencias.

 

 

20 comentarios en “
El valor de vivir en el tiempo presente

  1. Gran lección y gran artículo, nuestro cerebro es un “gran creador” de historias también. Lo que fue ( o lo que creemos que fue), y lo lo que será (o esperamos que será) pueden convertirse en grandes obstáculos para desarrollarnos adecuadamente como mencionas si no sabemos manejar nuestra imaginación y nuestras emociones. No pueden tener rienda suelta, y nos tenemos que utilizarlos como herramientas para obtener experiencia del pasado, vivir, cultivar y “prepararse” para un futuro que como mencionas también no sabemos ni cercanamente lo que depara, y precisamente esa incertidumbre es lo que le debería dar emoción a la vida, sin convertirse en ansiedad. Fácil de decir 😏✌🏼️

    1. Muy cierto lo que dices. La incertidumbre debería causarnos emoción y no ansiedad. Esa emoción entonces nos motiva a hacer las cosas mejor en el presente. Así tendremos lo más cercano a un futuro mejor que podamos lograr de acuerdo a nuestras limitaciones. Muchas gracias.

  2. Muy cierto!
    Soy de las que me quedo estancada en el pasado. Momentos de mi vida que me gustaria volver y situaciones que hubiera evitado pero la vida es así y más que añorar o lamentar es aceptarlo darle la vuelta a la página y
    vivir el presente!
    Finalmente el pasado no existe más y el futuro es incierto .

  3. Hola Ale!!!! Totalmente de acuerdo contigo, creo q es sumamente aprender a vivir el presente, el disfrutar de cada momento, de las oportunidades que te entrega la vida a cada segundo. De nuestro presente se forja el mañana y si no lo disfrutamos, mañana menos.
    Del pasado, la verdad eso de perdonarse no se, en lo personal me puedo arrepentir de cosas que no hice, no de las hechas, de esas se aprende y son las que nos llevan a estar dónde estamos.
    Hay una frase que me gusta mucho q es parte de mi……..”cuando me di cuenta que me llevaría lo que he vivido, empecé a vivir lo que me quiero llevar…”
    Un abrazo y espero el próximo

    1. Yo aún creo que es importante perdonarse. Pienso que así es más fácil no caer en los mismos errores.
      Muy interesante la frase que dices. Creo que todos deberíamos seguirla al pie de la letra.
      ¡Gracias!

  4. Nieve te te dio una lección inesperada y muy valiosa. La gata y la lección llegaron cuando menos las esperabas.
    El pasado no me atormenta pero tengo que preocuparme menos por el futuro, difícil por tener a casi toda la familia lejos, aunque comprendo que no se gana nada pensando en lo que va a ocurrir: siempre será un misterio
    Excelente artículo y muy originales las fotos.

    1. Hay que preocuparse menos por el futuro porque al final es algo que está fuera de nuestro control. En el presente debemos hacer todo lo posible por sembrar un buen futuro y solo queda esperar a que el fruto salga como esperamos.

      ¡Gracias!

  5. Un profundo tema filosófico tratado con tino y de manera muy amena, de lectura grata, pero con ayuda de una gata, je je. Felicitaciones. Muy bien escrito. Creo que es de los mejores artículos del blog. Esperamos más como éste.

  6. El otro día oía la entrevista a un astronauta mexicano José Hernández. El es hijo de agricultores mexicanos y proviene de una familia humilde. El consejo que daba era el siguiente: “¿Como te ves en 10 años? y una vez que te contestes eso hazte la siguiente pregunta ¿Que tan lejos estas hoy de ese lugar?, vive el hoy y piensa en el mañana, que solo es consecuencia del hoy.

    Muy buen artículo!!

  7. Sí. Yo creo que de lo que se trata es de vivir con valentía.
    Tener el valor de perdonarnos por los errores del pasado, sin olvidarlos.
    El valor de no dejar que una idea de futuro nos paralice de angustia y nos impida, no sólo actuar, sino disfrutar de las buenas cosas que tenemos hoy.
    Qué buen artículo y qué bien ilustrado.
    ¡Gracias Nieve!

  8. Yo estoy de acuerdo. Hay que vivir el aqui y el ahora. El pasado ya no existe y no podemos cambiarlo. Y el futuro. No sabemos si llegaremos. La felicidad depende de nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *