Cómo preparar la mejor pasta

No hay nada como las mañanas libres y sin responsabilidades. Las aprovecho para tomar café en un establecimiento casi vacío. Cuando no trabajo dejo a los niños en la escuela. De ahí manejo a un café cercano. A veces tengo excelente compañía. Fue en una de esas ocasiones cuando supe cómo preparar la mejor pasta. Si nadie me alcanza, no me pone triste la soledad.

Pasta en paquete
El siguiente paso es prepararla desde cero y no tener que comprarla.

En una de esas ocasiones decidí relajarme. Leería el periódico. Haría que el ocio decidiera el curso de la mañana. Pagué mi orden. Entonces esperé impaciente a que estuviera listo mi rico café. Caminé a una de las tantas mesas vacías, taza en mano.

La cafeína se apoderó de mí. En ese momento desperté por completo. Me sentí creativo. Algo importante saldría de tan solitaria sesión. Por eso decidí ignorar las noticias del día. Hice a un lado el periódico. Ese primer sorbo mejoró mi perspectiva.

Activé la conexión de internet del lugar. Tal vez a veces se necesita estar conectado para ser creativo. No creo. De lo que no tenía duda era de que tenía toda la mañana frente a mí. . .

Antecedentes

Cuando no estoy solo estoy en buena compañía. A veces me alcanza mi amigo Alessandro. El mismo que causó una racha de mala suerte. La plática es animada, entretenida y variada. La soledad no me molesta. Esto, sin embargo,  no quiere decir que no disfrute de estar con un buen amigo.

Para bien o para mal termino sacando el mismo tema: la comida. Su preparación, para ser exactos. Alessandro es chef y yo soy un ignorante del tema. Siempre aprovecho la oportunidad de aprender algo nuevo. Le hago mil preguntas. Y él las responde todas con paciencia.

No solo es experto. Además tiene mucha facilidad para explicar procesos complejos de manera simple. Sin embargo, no falta la ocasión en la que me pierdo y paro a tomar una nota.

Un día, orgulloso, le expliqué, como si fuera un experto, cómo preparar la mejor pasta. Me escuchó sin decir palabra. Cuando terminé, dijo solo una palabra: “Peccato!”.

coliseo
Una pasta bien hecha nos debe de trasladar a su tierra nativa.

Preparación de pasta según Alejandro (favor de ignorar)

Por supuesto que no tenía ni idea de cómo preparar la mejor pasta. Es de sabios equivocarse.

  1. En una olla, poner a hervir agua con sal (hasta ahora vamos bien).
  2. Cuando hierva el agua poner la pasta.
  3. Hervir diez minutos o lo que diga el paquete (“Peccato!!”).
  4. En otra olla, derretir mantequilla (más “peccato!!”).
  5. Agregar cebolla y ajo picados.
  6. Dejar que estos se doren.
  7. Cuando estén bien dorados, tirarlos a la basura (no me queda claro si quería llorar o matarme).
  8. Agregar salsa, por ejemplo, de tomate.
  9. Cuando la pasta esté bien cocida, drenar toda el agua (ahora lloraba desconsolado).
  10. Agregarle agua fría para que no se pegue (en ese momento estaba yo condenado en el infierno).
  11. Poner la pasta en la salsa.
  12. Revolver la mezcla.
  13. Servir.
  14. Agregar, al gusto, queso parmesano de plástico que venden en unos tubos verdes.

¿Qué podía estar mal? Yo sí que sabía cómo preparar la mejor pasta del mundo. Mejor que en Italia.

El chef recupera la compostura

Respiró profundamente. Sabía que estaba en un lugar público y armar un escándalo no era lo más adecuado. Creo que lo vi levitar mientras trataba de calmarse. Entonces pudo sacar fuerzas de flaqueza. Afortunadamente para mí, no tenía cerca el filoso cuchillo de sushi que le regalé en una ocasión.

En un tono tranquilo, más bien resignado, me dijo: “no la estás haciendo bien. ¿Quieres que te explique?”. Tenía toda la mañana disponible. Era tiempo valioso y que aprovecharía. “Soy todo oídos”.

Entonces vi todo con claridad. Mi punto de vista cambió de manera radical. Cómo se puede estar tan equivocado. Ese día, frente a un rico café, supe cómo preparar la mejor pasta. Y la lección me la dio un chef italiano de primer nivel.

espagueti
¿Cómo preparar la mejor pasta? Hay que empezar con el ingrediente principal.

Cómo preparar la mejor pasta

Sin pensarlo, saqué de mi cartera un viejo recibo para tomar nota. No era necesario. Se me quedó grabado como cincel en piedra:

  1. En una olla, poner a hervir agua con sal
  2. Cuando hierva el agua poner la pasta.
  3. Mientras sucede lo anterior, agregar aceite de oliva en una olla.
  4. En el aceite caliente, poner cebolla y ajo picados.
  5. Dejar que estos obtengan un tono dorado.
  6. Ahí se quedan. Por ningún motivo se tiran a la basura.
  7. Agregar la salsa deseada más espesa de lo normal. Dejar que hierva.
  8. La pasta debe de hervir un poco menos de lo estipulado en el paquete. La queremos “al dente”.*
  9. Antes de que esté lista, ponerla en la salsa para que ahí se termine de cocinar.
  10. La pasta no se drena. Repito: la pasta no se drena. Se deposita en la salsa con una cuchara, llevando consigo parte del agua. Esto proporciona almidón para que la pasta se impregne de salsa.
  11. Hervir unos dos minutos más.
  12. Revolver.
  13. Servir.
  14. Agregar queso parmesano, pero el verdadero. No el del tubo verde. Hablo de un pedazo de queso que se raya cuando la pasta está servida.

Y así, amigos míos, aprendí cómo preparar la mejor pasta. Fácil, rápido y sin complicaciones.

Conclusión

La receta es sumamente sencilla. Lo primero que hice llegando a casa fue ofrecerme a hacer la comida. Todos notaron los resultados de inmediato. La gran diferencia está en los pequeños detalles.

No solo aprendí a preparar pasta rica, sencilla y de calidad. También recibí una lección de humildad. A veces sobrestimamos nuestras habilidades. Consultar con un experto ayuda a cambiar de opinión y a tener una mente más abierta.

Queso parmesano
Este es el queso parmesano de verdad.

. . . Tenía toda la mañana disponible. ¿O no? En ese momento, por supuesto, sonó mi teléfono. “Acuérdate que hay una junta en la escuela. Empieza en 10 minutos”. Algo sin importancia, supuse. Nada malo pasaría si me la perdía.

Pero era importante y no podía faltar. Y no había tiempo que perder. Tomé, precipitadamente, lo que quedaba del café. Llegué a la junta justo a tiempo pero se me fue toda la mañana.

Horas después, perdía la concentración entre el bullicio y la alegría de la casa, No me quejé. Es una bendición, sin duda. Sin embargo, de vez en cuando, es bueno tener un momento de paz y tranquilidad con uno mismo y con la compañía de un café.

Nota

* Me tomé la libertad de añadir un dato interesante que Paco (B787 Ace) compartió por medio de Twitter,  para enfatizar la importancia del cocido “al dente” de la pasta:

13 comentarios en “
Cómo preparar la mejor pasta

  1. Muy ameno e instructivo tu artículo. Tendré en cuenta tus consejos, o los de Alessandro mejor dicho, para cuando les haga pasta a mis nietos. Nada mejor que hacerle caso a un experto.

  2. Vero, nos la preparo, cuando estuvo en mexico y fue unl exito, yo tambien me quede, boquiabierta,con el ajo, cebolla y no lavar la pasta, ya aprendi y de verdad queda deliciosa. Gracias por compartir tan deliciosa receta. Felicidades

  3. Pues este artículo como que me pasó de noche porque yo no me meto jamás, repito, jamás a la cocina, ni me meteré.
    La lección que me queda es que siempre hay que aprender de la gente que sabe más que uno, en todos los temas.
    A ver cuando haces una pasta para que la probemos aquí, je je.

  4. Yo también me creía una experta en pasta. Y yo tampoco lo era. Gracias por compartir los consejos del Chef en un artículo, por cierto, muy divertido.

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